Estudios de cine
El complejo de estudios de cine Tage pretende ser un símbolo y una herramienta, no solo en su futuro papel en la industria internacional del cine, sino también a través de sus cualidades de arquitectura simbólica de su entorno. El proyecto está concebido para encarnar los estudios de cine más importantes de Europa, competitivo con los estudios de producción reconocidos internacionalmente. Los estudios se convertirán en una figura representativa a escala nacional e internacional, no solo en el ámbito de la producción, sino también con fines culturales y turísticos.
# Estudios de cine
Hemos imaginado este complejo de estudios de cine como un paisaje habitado, un territorio donde la infraestructura técnica se encuentra con la ambición cultural y urbana. El emplazamiento, cuya localización no podemos revelar, presentaba una planicie casi abstracta, un territorio a la espera de una estructura capaz de transformarlo sin aplastarlo. Nuestra intención no era colocar volúmenes aislados sobre esta extensión, sino crear un sistema espacial continuo, una ciudad-cine donde la producción audiovisual cohabita con la hotelería, la vivienda y los equipamientos culturales. Hemos buscado producir un lugar símbolo tanto como una herramienta de producción, capaz de competir con los grandes estudios europeos mientras afirma una identidad propia, anclada en su contexto marítimo.
**La vela como principio generador.** El proyecto reinterpreta el vocabulario de las velas que caracteriza el litoral circundante, no como cita decorativa, sino como principio estructural y espacial. Una cubierta única, ligera y continua, recubre el conjunto del complejo sobre casi 300 000 m². Esta membrana arquitectónica crea un paisaje suspendido que vincula entre sí los diferentes edificios (platós de rodaje, hotel, viviendas, espacios públicos) mientras dispone espacios exteriores protegidos utilizables durante todo el año. El clima local, con sus variaciones estacionales marcadas, hacía indispensable esta cubierta generosa. Permite desplazamientos protegidos entre las diferentes entidades del programa, transformando las circulaciones en paseos habitados en lugar de simples enlaces funcionales.
Hemos trabajado en estrecha colaboración con AR.X Arquitectos sobre la articulación de este dispositivo. Juntos, hemos desarrollado una estructura ligera de carpintería metálica y membranas textiles, capaz de cubrir grandes luces sin imponer una masa visual opresiva. El aspecto icónico de esta cubierta ondulante modifica radicalmente la percepción del emplazamiento. Allí donde reinaba una horizontalidad sin relieve, aparece ahora una topografía artificial, una geografía nueva que otorga al complejo su dimensión dinámica y su carácter reconocible.
Bajo esta cubierta, una red de platós de rodaje de diferentes tipologías y dimensiones se extiende a través del emplazamiento. Hemos pensado su disposición como la de un campus universitario o un taller industrial contemporáneo: volúmenes autónomos pero conectados, capaces de funcionar independientemente permitiendo al mismo tiempo colaboraciones fluidas entre equipos. Esta organización favorece la flexibilidad de uso, esencial en una industria en constante mutación técnica. Los estudios pueden acoger tanto producciones cinematográficas clásicas como rodajes en entornos virtuales, grabaciones televisivas o creaciones digitales. La modularidad espacial responde a esta diversidad programática.
**Tres estratos bioclimáticos.** Nuestro enfoque ambiental se basa en la superposición de tres estratos complementarios que generan un ecosistema bioclimático coherente. El primer estrato, la cubierta flotante, regula el soleamiento y protege de las precipitaciones permitiendo al mismo tiempo la ventilación natural gracias a sus aberturas calibradas. El segundo estrato, constituido por los edificios mismos, integra dispositivos pasivos (inercia térmica, aislamiento reforzado, ventilación cruzada) y sistemas técnicos eficientes. El tercer estrato, el paisaje-suelo, desempeña un papel crucial en la gestión de las aguas pluviales, la isla de frescor y la biodiversidad local. Hemos concebido el suelo como una superficie porosa, plantada, capaz de absorber y filtrar las aguas de escorrentía.
Esta estratificación permite reducir significativamente las necesidades energéticas del complejo, especialmente en climatización y calefacción. Los espacios exteriores cubiertos por la cubierta se benefician de un microclima templado, prolongando así los periodos de uso confortable sin recurrir sistemáticamente a los sistemas activos. El paisaje-suelo, generosamente vegetalizado, contribuye a la regulación térmica por evapotranspiración y participa en la constitución de un biotopo atractivo para la fauna y flora locales. Este enfoque traduce nuestra convicción de que la sostenibilidad no puede resumirse en prestaciones energéticas cifradas, sino que debe abrazar una visión más amplia de la **resiliencia socioecológica**.
La ambición era crear un campus abierto, donde la producción cinematográfica se mezcla con la vida colectiva. Hotel, viviendas y equipamientos públicos no están relegados a zonas residuales, sino integrados en la composición de conjunto. Esta mixticidad funcional transforma el complejo en mini-ciudad compacta, donde cada entidad está activa y conectada a las demás. Los profesionales del cine, los residentes temporales, los visitantes culturales y los habitantes permanentes cohabitan en un sistema espacial compartido. Esta porosidad social nos parecía esencial para evitar el escollo del campus monofuncional, cerrado sobre sí mismo, desconectado de su entorno.
El proyecto afirma así una doble vocación: por una parte, convertirse en una infraestructura de producción audiovisual de primer nivel, competitiva a escala internacional, capaz de atraer producciones importantes gracias a la calidad de sus equipamientos técnicos y de sus servicios asociados. Por otra parte, constituir un destino cultural y turístico, un lugar donde el gran público puede aproximarse al universo del cine, descubrir sus oficios, participar en eventos. Esta ambición híbrida exigía una arquitectura capaz de conjugar eficacia industrial y generosidad espacial, prestación técnica y calidad de uso.
Aunque el proyecto no se ha realizado, continúa alimentando nuestra reflexión sobre los grandes equipamientos culturales contemporáneos. Nos ha permitido explorar cómo una infraestructura productiva puede convertirse en un fragmento de ciudad habitable, cómo una cubierta puede transformar un territorio plano en geografía sensible, cómo la técnica y el paisaje pueden articularse para producir un entorno sostenible y deseable. Este campus cinematográfico sigue siendo para nosotros un manifiesto: el de una arquitectura capaz de reconciliar industria y ecología, prestación y poesía.
Hemos imaginado este complejo de estudios de cine como un paisaje habitado, un territorio donde la infraestructura técnica se encuentra con la ambición cultural y urbana. El emplazamiento, cuya localización no podemos revelar, presentaba una planicie casi abstracta, un territorio a la espera de una estructura capaz de transformarlo sin aplastarlo. Nuestra intención no era colocar volúmenes aislados sobre esta extensión, sino crear un sistema espacial continuo, una ciudad-cine donde la producción audiovisual cohabita con la hotelería, la vivienda y los equipamientos culturales. Hemos buscado producir un lugar símbolo tanto como una herramienta de producción, capaz de competir con los grandes estudios europeos mientras afirma una identidad propia, anclada en su contexto marítimo.
**La vela como principio generador.** El proyecto reinterpreta el vocabulario de las velas que caracteriza el litoral circundante, no como cita decorativa, sino como principio estructural y espacial. Una cubierta única, ligera y continua, recubre el conjunto del complejo sobre casi 300 000 m². Esta membrana arquitectónica crea un paisaje suspendido que vincula entre sí los diferentes edificios (platós de rodaje, hotel, viviendas, espacios públicos) mientras dispone espacios exteriores protegidos utilizables durante todo el año. El clima local, con sus variaciones estacionales marcadas, hacía indispensable esta cubierta generosa. Permite desplazamientos protegidos entre las diferentes entidades del programa, transformando las circulaciones en paseos habitados en lugar de simples enlaces funcionales.
Hemos trabajado en estrecha colaboración con AR.X Arquitectos sobre la articulación de este dispositivo. Juntos, hemos desarrollado una estructura ligera de carpintería metálica y membranas textiles, capaz de cubrir grandes luces sin imponer una masa visual opresiva. El aspecto icónico de esta cubierta ondulante modifica radicalmente la percepción del emplazamiento. Allí donde reinaba una horizontalidad sin relieve, aparece ahora una topografía artificial, una geografía nueva que otorga al complejo su dimensión dinámica y su carácter reconocible.
Bajo esta cubierta, una red de platós de rodaje de diferentes tipologías y dimensiones se extiende a través del emplazamiento. Hemos pensado su disposición como la de un campus universitario o un taller industrial contemporáneo: volúmenes autónomos pero conectados, capaces de funcionar independientemente permitiendo al mismo tiempo colaboraciones fluidas entre equipos. Esta organización favorece la flexibilidad de uso, esencial en una industria en constante mutación técnica. Los estudios pueden acoger tanto producciones cinematográficas clásicas como rodajes en entornos virtuales, grabaciones televisivas o creaciones digitales. La modularidad espacial responde a esta diversidad programática.
**Tres estratos bioclimáticos.** Nuestro enfoque ambiental se basa en la superposición de tres estratos complementarios que generan un ecosistema bioclimático coherente. El primer estrato, la cubierta flotante, regula el soleamiento y protege de las precipitaciones permitiendo al mismo tiempo la ventilación natural gracias a sus aberturas calibradas. El segundo estrato, constituido por los edificios mismos, integra dispositivos pasivos (inercia térmica, aislamiento reforzado, ventilación cruzada) y sistemas técnicos eficientes. El tercer estrato, el paisaje-suelo, desempeña un papel crucial en la gestión de las aguas pluviales, la isla de frescor y la biodiversidad local. Hemos concebido el suelo como una superficie porosa, plantada, capaz de absorber y filtrar las aguas de escorrentía.
Esta estratificación permite reducir significativamente las necesidades energéticas del complejo, especialmente en climatización y calefacción. Los espacios exteriores cubiertos por la cubierta se benefician de un microclima templado, prolongando así los periodos de uso confortable sin recurrir sistemáticamente a los sistemas activos. El paisaje-suelo, generosamente vegetalizado, contribuye a la regulación térmica por evapotranspiración y participa en la constitución de un biotopo atractivo para la fauna y flora locales. Este enfoque traduce nuestra convicción de que la sostenibilidad no puede resumirse en prestaciones energéticas cifradas, sino que debe abrazar una visión más amplia de la **resiliencia socioecológica**.
La ambición era crear un campus abierto, donde la producción cinematográfica se mezcla con la vida colectiva. Hotel, viviendas y equipamientos públicos no están relegados a zonas residuales, sino integrados en la composición de conjunto. Esta mixticidad funcional transforma el complejo en mini-ciudad compacta, donde cada entidad está activa y conectada a las demás. Los profesionales del cine, los residentes temporales, los visitantes culturales y los habitantes permanentes cohabitan en un sistema espacial compartido. Esta porosidad social nos parecía esencial para evitar el escollo del campus monofuncional, cerrado sobre sí mismo, desconectado de su entorno.
El proyecto afirma así una doble vocación: por una parte, convertirse en una infraestructura de producción audiovisual de primer nivel, competitiva a escala internacional, capaz de atraer producciones importantes gracias a la calidad de sus equipamientos técnicos y de sus servicios asociados. Por otra parte, constituir un destino cultural y turístico, un lugar donde el gran público puede aproximarse al universo del cine, descubrir sus oficios, participar en eventos. Esta ambición híbrida exigía una arquitectura capaz de conjugar eficacia industrial y generosidad espacial, prestación técnica y calidad de uso.
Aunque el proyecto no se ha realizado, continúa alimentando nuestra reflexión sobre los grandes equipamientos culturales contemporáneos. Nos ha permitido explorar cómo una infraestructura productiva puede convertirse en un fragmento de ciudad habitable, cómo una cubierta puede transformar un territorio plano en geografía sensible, cómo la técnica y el paisaje pueden articularse para producir un entorno sostenible y deseable. Este campus cinematográfico sigue siendo para nosotros un manifiesto: el de una arquitectura capaz de reconciliar industria y ecología, prestación y poesía.
- Lieu
- Confidentiel
- Nature
- Equipement culturel
- Surface
- 300 700 m2
- Budget
- 419 M
- Concours
- 2019
- MOA
- Confidentiel
- Co-architectes
- AR.X Arquitectos