La Halle Créative
En el corazón del Jardin de la création se encuentra el generador del desarrollo artístico: la Halle créative. Este edificio con una arquitectura emblemática se convertirá en el verdadero marcador del parque. La Halle Créative es un proyecto híbrido de programación mixta desarrollado en siete niveles, que permitirá a los artistas desarrollar su imaginario, investigar nuevos conceptos, realizar sus propios proyectos, intercambiar entre profesionales y exponer in situ sus creaciones en un recorrido artístico innovador. El edificio albergará también oficinas y en su azotea, un recorrido deportivo.
# La Halle Créative
Le Jardin de la création, ese es el nombre dado a este nuevo barrio de Saint-Denis, pensado como un territorio dedicado a la experimentación artística y a la innovación. En el corazón de este parque se erige la Halle Créative, edificio híbrido de 15 000 m² concebido como el generador de un ecosistema cultural y económico. Imaginamos este proyecto para Kaufman & Broad y UBS en 2017, con la convicción de que un equipamiento destinado a los artistas no podía contentarse con una simple envoltura funcional. Era necesario que la arquitectura misma encarnara el gesto creativo, que se convirtiera en soporte de intercambios, de encuentros, de circulación de ideas.
El sitio se extiende entre el parque paisajístico del Jardin de la création y las vías férreas que marcan el límite norte del terreno. Esta posición intermedia, entre naturaleza cultivada e infraestructura técnica, nos condujo a pensar el edificio como un dispositivo espacial de enlace, un umbral habitado. La Halle no busca ocultar los rieles, asume esta dualidad urbana y la convierte en una cualidad: la transparencia de la planta baja autoriza una mirada atravesante, del parque hacia las vías, y recíprocamente. El proyecto reposa sobre un zócalo de dos niveles enteramente acristalados, beneficiándose de alturas generosas que otorgan a los espacios comunes una respiración necesaria. Este zócalo acoge una cafetería abierta, flexible, espacios de co-working y sobre todo los talleres de artistas y fab-labs, lugares de creación, de intercambios, de estudios y de enseñanza. Estos programas se despliegan en la planta baja y el primer nivel, formando un continuum accesible, permeable, donde la porosidad visual y física favorece las interacciones espontáneas.
Por encima de este zócalo transparente, cinco niveles de oficinas se elevan, del R+2 al R+6. Hemos hecho estas plantas tan libres y flexibles como sea posible para acoger diferentes tipos de ocupación, desde la oficina individual hasta los espacios colaborativos. El ancho medio del edificio es de 19,20 m, dimensión estándar que permite una optimización de la iluminación natural y de la ventilación. La fachada sigue una trama de 1,35 m, regularidad que ofrece una libertad de subdivisión interior. Para liberar aún más la superficie útil, hemos colocado las circulaciones verticales en fachada, en el exterior de las plantas. Esta decisión estructurante no es solo una proeza técnica: transforma la escalera en elemento programático propio, en dispositivo escenográfico que conecta, en las cuatro caras del edificio, gradas, balcones, espacios plantados y corredores.
Es precisamente en esta envoltura activa donde reside la identidad arquitectónica de la Halle Créative. Hemos concebido una fachada unitaria, una cinta continua que envuelve el volumen sin distinción de fachada principal o secundaria. Este recorrido exterior, que hemos bautizado *la Promenade Artistique*, se desarrolla en espiral alrededor del edificio, conectando escaleras, terrazas plantadas, gradas y puntos de vista. El visitante que lo recorre atraviesa una secuencia espacial compleja, casi laberíntica, evocando los grabados de Piranesi o las escaleras imposibles de Escher. No se trata de un simple revestimiento formal sino de un verdadero espacio público vertical, accesible a todos, que ofrece vistas cambiantes sobre el parque, las vías férreas, la ciudad a lo lejos. Este paseo constituye también el soporte de exposiciones al aire libre, de instalaciones artísticas temporales, de performances. Es la encarnación física de la ambición del Jardin de la création: hacer el arte visible, accesible, compartido.
La materialidad del proyecto responde a esta doble exigencia de generosidad espacial y de ligereza constructiva. El zócalo acristalado reposa sobre una estructura de pilares y losas que autoriza grandes luces y una transparencia máxima. Los niveles superiores, en cambio, se apoyan en una estructura mixta acero-hormigón que permite reportar las cargas en periferia, liberando así las plantas de todo punto portante intermedio. Las circulaciones exteriores están realizadas en estructura metálica ligera, con barandillas en rejilla metálica y escalones en piso enrejillado, materiales que acentúan el efecto de suspensión, de puesta en levitación del recorrido. La vegetación de las terrazas y balcones aporta un estrato suplementario, un filtro natural que evoluciona a lo largo de las estaciones y suaviza el impacto visual del volumen construido.
En el plano ambiental, el proyecto integra varias estrategias pasivas. La ventilación natural de las plantas de oficinas es favorecida por su ancho moderado y por la posible apertura de los vanos en fachada. Los espacios plantados en periferia juegan un papel de regulación térmica, atenuando los sobrecalentamientos estivales y creando microclimas favorables. El zócalo acristalado, orientado hacia el sur hacia el parque, se beneficia de protecciones solares horizontales integradas a la estructura metálica de los corredores superiores. Finalmente, la cubierta acoge no solamente paneles fotovoltaicos sino también un recorrido deportivo abierto al público, conectado a los edificios vecinos por dos pasarelas laterales. Esta mutualización de los usos en cubierta participa de una lógica de intensificación programática, de densificación de las funciones sobre una misma huella en el suelo.
La Halle Créative no se reduce entonces a un simple edificio de oficinas con comercios en planta baja. Es un manifiesto arquitectónico para otra manera de pensar los programas mixtos, donde el espacio público no se limita a la planta baja sino que sube, serpentea, atraviesa el edificio de abajo arriba. Afirma que el trabajo, la creación, el deporte, la contemplación pueden coexistir en un mismo lugar, irrigados por una circulación vertical que se convierte ella misma en espacio de encuentro. Es esta porosidad programática y espacial, esta hibridación de los usos, lo que hace de la Halle el verdadero marcador del Jardin de la création, un edificio cuya identidad se construye tanto en los llenos como en los vacíos, tanto en las oficinas como en las escaleras suspendidas que las conectan al parque y a la ciudad.
Le Jardin de la création, ese es el nombre dado a este nuevo barrio de Saint-Denis, pensado como un territorio dedicado a la experimentación artística y a la innovación. En el corazón de este parque se erige la Halle Créative, edificio híbrido de 15 000 m² concebido como el generador de un ecosistema cultural y económico. Imaginamos este proyecto para Kaufman & Broad y UBS en 2017, con la convicción de que un equipamiento destinado a los artistas no podía contentarse con una simple envoltura funcional. Era necesario que la arquitectura misma encarnara el gesto creativo, que se convirtiera en soporte de intercambios, de encuentros, de circulación de ideas.
El sitio se extiende entre el parque paisajístico del Jardin de la création y las vías férreas que marcan el límite norte del terreno. Esta posición intermedia, entre naturaleza cultivada e infraestructura técnica, nos condujo a pensar el edificio como un dispositivo espacial de enlace, un umbral habitado. La Halle no busca ocultar los rieles, asume esta dualidad urbana y la convierte en una cualidad: la transparencia de la planta baja autoriza una mirada atravesante, del parque hacia las vías, y recíprocamente. El proyecto reposa sobre un zócalo de dos niveles enteramente acristalados, beneficiándose de alturas generosas que otorgan a los espacios comunes una respiración necesaria. Este zócalo acoge una cafetería abierta, flexible, espacios de co-working y sobre todo los talleres de artistas y fab-labs, lugares de creación, de intercambios, de estudios y de enseñanza. Estos programas se despliegan en la planta baja y el primer nivel, formando un continuum accesible, permeable, donde la porosidad visual y física favorece las interacciones espontáneas.
Por encima de este zócalo transparente, cinco niveles de oficinas se elevan, del R+2 al R+6. Hemos hecho estas plantas tan libres y flexibles como sea posible para acoger diferentes tipos de ocupación, desde la oficina individual hasta los espacios colaborativos. El ancho medio del edificio es de 19,20 m, dimensión estándar que permite una optimización de la iluminación natural y de la ventilación. La fachada sigue una trama de 1,35 m, regularidad que ofrece una libertad de subdivisión interior. Para liberar aún más la superficie útil, hemos colocado las circulaciones verticales en fachada, en el exterior de las plantas. Esta decisión estructurante no es solo una proeza técnica: transforma la escalera en elemento programático propio, en dispositivo escenográfico que conecta, en las cuatro caras del edificio, gradas, balcones, espacios plantados y corredores.
Es precisamente en esta envoltura activa donde reside la identidad arquitectónica de la Halle Créative. Hemos concebido una fachada unitaria, una cinta continua que envuelve el volumen sin distinción de fachada principal o secundaria. Este recorrido exterior, que hemos bautizado *la Promenade Artistique*, se desarrolla en espiral alrededor del edificio, conectando escaleras, terrazas plantadas, gradas y puntos de vista. El visitante que lo recorre atraviesa una secuencia espacial compleja, casi laberíntica, evocando los grabados de Piranesi o las escaleras imposibles de Escher. No se trata de un simple revestimiento formal sino de un verdadero espacio público vertical, accesible a todos, que ofrece vistas cambiantes sobre el parque, las vías férreas, la ciudad a lo lejos. Este paseo constituye también el soporte de exposiciones al aire libre, de instalaciones artísticas temporales, de performances. Es la encarnación física de la ambición del Jardin de la création: hacer el arte visible, accesible, compartido.
La materialidad del proyecto responde a esta doble exigencia de generosidad espacial y de ligereza constructiva. El zócalo acristalado reposa sobre una estructura de pilares y losas que autoriza grandes luces y una transparencia máxima. Los niveles superiores, en cambio, se apoyan en una estructura mixta acero-hormigón que permite reportar las cargas en periferia, liberando así las plantas de todo punto portante intermedio. Las circulaciones exteriores están realizadas en estructura metálica ligera, con barandillas en rejilla metálica y escalones en piso enrejillado, materiales que acentúan el efecto de suspensión, de puesta en levitación del recorrido. La vegetación de las terrazas y balcones aporta un estrato suplementario, un filtro natural que evoluciona a lo largo de las estaciones y suaviza el impacto visual del volumen construido.
En el plano ambiental, el proyecto integra varias estrategias pasivas. La ventilación natural de las plantas de oficinas es favorecida por su ancho moderado y por la posible apertura de los vanos en fachada. Los espacios plantados en periferia juegan un papel de regulación térmica, atenuando los sobrecalentamientos estivales y creando microclimas favorables. El zócalo acristalado, orientado hacia el sur hacia el parque, se beneficia de protecciones solares horizontales integradas a la estructura metálica de los corredores superiores. Finalmente, la cubierta acoge no solamente paneles fotovoltaicos sino también un recorrido deportivo abierto al público, conectado a los edificios vecinos por dos pasarelas laterales. Esta mutualización de los usos en cubierta participa de una lógica de intensificación programática, de densificación de las funciones sobre una misma huella en el suelo.
La Halle Créative no se reduce entonces a un simple edificio de oficinas con comercios en planta baja. Es un manifiesto arquitectónico para otra manera de pensar los programas mixtos, donde el espacio público no se limita a la planta baja sino que sube, serpentea, atraviesa el edificio de abajo arriba. Afirma que el trabajo, la creación, el deporte, la contemplación pueden coexistir en un mismo lugar, irrigados por una circulación vertical que se convierte ella misma en espacio de encuentro. Es esta porosidad programática y espacial, esta hibridación de los usos, lo que hace de la Halle el verdadero marcador del Jardin de la création, un edificio cuya identidad se construye tanto en los llenos como en los vacíos, tanto en las oficinas como en las escaleras suspendidas que las conectan al parque y a la ciudad.
- Lieu
- Saint-Denis, France
- Nature
- Mixte
- Surface
- 15 000 m²
- Budget
- 35 M€ HT
- Concours
- 2017
- MOA
- Kaufman & Broad + UBS